Dice Ramiro de Maeztu que si el concepto de cristiandad comprende y a la vez caracteriza a todos los pueblos cristianos, ¿por qué no ha de acuñarse otra palabra, como esta de Hispanidad, que comprenda también y caracterice a la totalidad de los pueblos hispánicos?
Hispánicos son pues todos los que deben su cultura o su ser a los pueblos hispanos de la península e Hispanidad es el concepto que a todos abarca.
¿Y qué los caracteriza?. Nos lo dice Maeztu: "la Hispanidad desde luego no es una raza.
La hispanidad está compuesta de hombres de las razas blanca, negra, india y malaya y sus combinaciones y sería absurdo buscar sus características por los métodos de la etnografía. "...
"La Hispanidad no habita una tierra sino muchas y muy diversas. La variedad del territorio peninsular con ser tan grande es unidad si se lo compara con la del que habita los pueblos hispánicos. Magallanes al sur de Chile hace pensar en el norte de Escandinavia. Algo más al norte el sur de la Patagonia argentina tiene clima siberiano. El hombre que en esas tierras se produce no puede parecerse al de Guayaquil, Veracruz o las Antillas, ni éste al de las altiplanicies andinas, ni éste al de las selvas paraguayas o brasileñas. Los climas de las Hispanidad son los de todo el mundo. Y esta falta de características geográficas y etnográficas no deja de ser uno de los más decisivos caracteres de la Hispanidad. Por lo menos es posible afirmar, desde luego que la Hispanidad no es ningún producto natural y que su espíritu no es el de una tierra ni el de una raza determinada.
¿Qué es entonces para nosotros la Hispanidad? Es un sentimiento, un modo de ver las cosas, un compartir más de 500 años de cultura común porque consideramos que esa manera de ser, esa cosmovisión que tenemos con sus partes buenas y sus partes malas son modificables y mejorables, potenciemos lo positivo y tratemos de eliminar lo negativo. No somos mejores ni peores que nadie, pero somos diferentes.